Reforma se convierte en pista gigante para recibir el 2026 con la fiesta electrónica más grande del mundo

Más de 250 mil personas celebraron el Año Nuevo en la Ciudad de México con “la fiesta electrónica más grande del mundo”, un encuentro gratuito que llenó de música, baile y convivencia la Avenida Paseo de la Reforma.

Por Ricardo Gutiérrez 


La Avenida Paseo de la Reforma se transformó en una enorme pista de baile la noche del 31 de diciembre, cuando más de 250 mil personas se congregaron para despedir el 2025 y recibir el 2026 en lo que fue anunciada como “la fiesta electrónica más grande del mundo”. La celebración, de acceso gratuito, fue organizada por el Gobierno de la Ciudad de México a través de la Secretaría de Cultura capitalina, consolidando al espacio público como escenario de encuentro, música y convivencia colectiva.

Desde tempranas horas, la expectativa comenzó a sentirse entre los asistentes que ocuparon varios kilómetros de la emblemática avenida. A partir de las 18:00 horas, la travesía sonora dio inicio con Ramiro Puente, quien trazó un recorrido por distintas etapas de la electrónica nacional, preparando el terreno para una noche que avanzaría de forma ascendente. El relevo lo tomó Vel, cuyo set de techno elegante y preciso elevó el pulso del público y marcó el primer punto de intensidad de la jornada.




Conforme la noche avanzó, el ambiente adquirió un tono más oscuro y magnético con la presencia de Jehnny Beth, quien desplegó un set de corte industrial que tensó la atmósfera y sumergió a la audiencia en una experiencia más cruda. El contraste llegó de inmediato con 3BallMTY, el proyecto regiomontano que desató la euforia colectiva al fusionar ritmos populares con beats electrónicos contemporáneos, provocando que miles de cuerpos se movieran al unísono en una celebración masiva.




Ya en la recta final hacia la medianoche, Mariana BO sorprendió con su característico espectáculo que combina violín en vivo y electro house, aportando un momento de virtuosismo y energía. Minutos después, Kavinsky tomó el escenario y transportó a la multitud a un universo retrofuturista, evocando paisajes sonoros que remitieron a la estética cinematográfica de los años 80 y preparando el terreno para el clímax de la noche.



Minutos antes del cambio de año, la jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada Molina, subió al escenario para encabezar el conteo regresivo. Frente a una multitud encendida, celebró la magnitud del encuentro y destacó la importancia de compartir el espacio público:
“¡Qué felicidad estar en el espacio público disfrutando la fiesta electrónica más grande del mundo! Más de 250 mil personas venimos a disfrutar la bienvenida 2026 (…) ¡Feliz Año Nuevo, felicidades! El Gobierno de la Ciudad de México les desea lo mejor para el 2026, mucho amor, muchas libertades. ¡Qué siga la fiesta!”, expresó ante los aplausos y vítores de las y los asistentes.

Tras el conteo y la llegada del nuevo año, Arca tomó el control con una propuesta inmersiva y experimental que desafió las percepciones del público, llevando la experiencia a un terreno más sensorial y vanguardista. Finalmente, a partir de la 01:00 horas, MGMT cerró la noche con un DJ set que navegó entre la nostalgia del dance y la electrónica alternativa, manteniendo a la multitud en movimiento durante los primeros minutos del 2026.




De esta manera, la Ciudad de México dio la bienvenida al Año Nuevo con una celebración multitudinaria marcada por la música, el baile y la convivencia. “La fiesta electrónica más grande del mundo” no solo selló el cambio de calendario, sino que reafirmó a la capital como un referente cultural internacional, capaz de reunir a cientos de miles de personas en torno a la diversidad sonora y al disfrute colectivo del espacio público.

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